Esta máquina está diseñada principalmente para la aplicación de etiquetas en tambores cónicos, tambores de pintura y tambores químicos, satisfaciendo las demandas de las industrias química, de recubrimiento y relacionadas. Sus principales desafíos en materia de etiquetado residen en la compatibilidad de los contenedores y el control de la estabilidad del etiquetado.
Los tres tipos de contenedores son de gran capacidad y pesados. Sus perfiles voluminosos dificultan enormemente el posicionamiento preciso y la desalineación provoca fácilmente etiquetas sesgadas. Los tambores cónicos presentan un diámetro que cambia gradualmente y superficies curvas desiguales, lo que hace que las etiquetas se estiren y deformen fácilmente durante la aplicación. Los tambores de pintura y los tambores químicos en su mayoría tienen superficies de metal o plástico rígido propensas a la acumulación de estática, manchas de aceite y contaminación por polvo, lo que da como resultado una mala adhesión de las etiquetas autoadhesivas y burbujas de aire atrapadas.
Además, la mayoría de las etiquetas son modelos de gran tamaño impermeables y resistentes a la corrosión. Suelen pegarse entre sí y provocar atascos de alimentación, lo que reduce la precisión a altas velocidades de etiquetado. Los engorrosos cambios de formato según las especificaciones, junto con superficies desiguales de los contenedores que agravan las arrugas de las etiquetas, agravan aún más las dificultades. Además, es obligatorio marcar claramente los parámetros químicos y cualquier desviación del etiquetado puede generar riesgos de cumplimiento. En conjunto, estas cuestiones restringen la eficiencia del etiquetado y la producción estandarizada.
Los tres tipos de contenedores son de gran capacidad y pesados. Sus perfiles voluminosos dificultan enormemente el posicionamiento preciso y la desalineación provoca fácilmente etiquetas sesgadas. Los tambores cónicos presentan un diámetro que cambia gradualmente y superficies curvas desiguales, lo que hace que las etiquetas se estiren y deformen fácilmente durante la aplicación. Los tambores de pintura y los tambores químicos en su mayoría tienen superficies de metal o plástico rígido propensas a la acumulación de estática, manchas de aceite y contaminación por polvo, lo que da como resultado una mala adhesión de las etiquetas autoadhesivas y burbujas de aire atrapadas.
Además, la mayoría de las etiquetas son modelos de gran tamaño impermeables y resistentes a la corrosión. Suelen pegarse entre sí y provocar atascos de alimentación, lo que reduce la precisión a altas velocidades de etiquetado. Los engorrosos cambios de formato según las especificaciones, junto con superficies desiguales de los contenedores que agravan las arrugas de las etiquetas, agravan aún más las dificultades. Además, es obligatorio marcar claramente los parámetros químicos y cualquier desviación del etiquetado puede generar riesgos de cumplimiento. En conjunto, estas cuestiones restringen la eficiencia del etiquetado y la producción estandarizada.

English
















+86 13681850339
sales@raxpack.com
Edificio 6, No. 477 Tiefeng Road, distrito de Baoshan, Shanghái, China